TAMPA, Fla. (WFLA/Tampa Hoy) — Este lunes el Congreso de los Estados Unidos aprobó la ley H.B. 825, conocida como la “Ley Bolívar”, una medida impulsada por 11 representantes republicanos y 4 demócratas, y que busca cerrar aún más las vías de financiamiento del régimen venezolano.  

El activista venezolano Javier Torres, afirmó que “…hay un despertar en la opinión política en Estados Unidos sobre el tema de Venezuela. No solamente por la tragedia que ha enlutado a Venezuela, pero que también ha afectado directamente a Estados Unidos con la migración”.  

A diferencia de las órdenes ejecutivas, este tipo de leyes no queda a discreción del presidente de turno. “Cuando las medidas vienen desde el Congreso y desde el Senado perduran y traspasan cualquier administración, son permanentes,” dijo Torres.  

La Ley Bolívar congelará activos adicionales a disposición de Maduro y prohibirá expresamente a las agencias federales realizar negocios con organizaciones y personas relacionadas con el régimen venezolano, por considerarlo ilegítimo. “Tiene que haber de algún modo un enlace entre los intereses de la Adminsitación Biden y los intereses de la Administración Trump (…) Los dos presidentes deben trabajando activamente. Esto debe ser producto de eso,” sostuvo el activista. 

La ley también cuenta con excepciones, como proveer ayuda o asistencia humanitaria al pueblo de Venezuela en caso de desastres naturales o situaciones de peligro o hambruna. “Hay una gran diferencia entre las cúpulas que están gobernando con la dictadura y la gente pobre que no tiene acceso a los mismos recursos”.   

Aunque aplauden la medida, afirman que el legislativo podría hacer mucho más para dar con esos capitales aquí mismo, en los Estados Unidos. “¿Vamos a ir contra esos capitales, vamos a ir contra esos personajes, vamos a ir en contra de esas personas que se les han otorgado beneficios de inmigración en Estados Unidos y que se saben forman parte del régimen de Maduro?” 

Aunque aún no se tiene fecha específica, la Ley Bolívar deberá pasar y ser aprobada por el Senado antes de llegar a la Oficina Oval, por lo que la pregunta es quién será el presidente encargado de firmar la medida, el saliente Joe Biden o el entrante Donald Trump.